Horus Inspirado

"Quizás tus palabras me lleguen y ayuden a guiar mi inspiración"

sábado, 19 de diciembre de 2009

ÉL


He vuelto... después de vivir mi presente, lamentablemente tuve que volver al pasado para poder comprender lo que me está pasando, también para poder sanar ésta herida que que me dejó un gran amor.


Todos sabemos que al principio de cada relación todos mostramos a nuestra personalidad mas brillante, los tres primeros meses fueron alocados, fascinantes, a rienda suelta, llenos de optimismo, amor, pasión, cariño... Hasta que llegó la seriedad, maldito formalismo del tercer mes, comenzaron los problemas, y terminé cayendo en la cuenta que éramos el agua y el aceite.


Él con sus tiempos, yo con mis ansiedades; él con pretensiones de cambio y yo con mi rebeldía.


Dónde quedó el "yo t amo así completa como eres"? dónde quedaron las caricias desinteresadas? dónde quedaron los besos robados? A dónde partió la ternura? Y la lujuria por qué no regresó después de esa última noche?


Llegó la indiferencia y todos huyeron, con ella llegaron un montón de incógnitas, también las angustias, el dolor, la bronca, el odio, las lágrimas, el insomnio.


Luego, vino la separación, el silencio, demasiado aturdidor de vez en cuando, la soledad, el aislamiento. Uno siente y desea que nadie se le acerque, que nadie lo mire y por favor que nadie le hable. El dolor comienza a crecer cuando uno trata de llenarse de bellos recuerdos y se encuentra con una gran pregunta ¿cuándo terminó y por qué? La angustia comienza a realizar su gran nudo en la garganta cuando uno intenta comunicar lo que siente. El desahogo hace presencia con catarsis... la noche mágica que ayuda al cuerpo a descansar después de tanto estrés... y la iluminación.


Es de día, se cae el cielo afuera, pero para uno, afuera está genial. Por qué? porque el proceso finalizó y ha echado resultados.


La relación fue hermosa, me enseñó a amar, sus caricias me volvieron adicta al "sentirme amada", los momentos en silencio me ayudaron a desarrollar mi vista porque pude apreciar cada centimetro de él, las discusiones me fortalecieron porque ya no huyo de los problemas, las lágrimas derramadas me hicieron dar cuenta que soy humana y que amé mucho.


Sí, lo extraño, el calor del otro, sentir un beso, una mano deslizándose por mi piel, escuchar palabras de cariño, un fuerte abrazo cuando uno mas vulnerable está. Uno extraña... SENTIR...


Viele Grüss